El Dioni y yo, con un par

Creo que todos hemos oído hablar de «El Dioni» y del robo del furgón en 1989. No voy a relatar  ahora la historia del robo ya que esa información está muy bien contada en muchísimos medios y es bien conocida.

En lo que atañe a mi relación con Dioni, la musical, en 1991 la discográfica Libélula  Records me encargó un tema para el que sería su primer álbum, ya que su pasión era la música y cantar.

La idea era dar respuesta a la canción «Con un par» que le había dedicado Joaquín Sabina y me puse a ello.

Puse en marcha la máquina creativa: música, letra, arreglos, producción y al final salió «Con un par si, pero», contando de una forma simpática y desenfadada su versión de los hechos y lo sucedido en su desventurada aventura.

La canción fue producida en los estudios Tabaiba Records (Tenerife) y en los estudios La Factoría (Madrid), participando, entre otros: Julio Castejón (Asfalto) como productor del álbum y  compositor de otras de las canciones que se incluyen en el mismo. También otros grandes músicos como Lele Laina (Asfalto), Miguel Ángel Collado y también, a los coros: Vicky y Luisy Bodega Estévez (Las Supremas de Móstoles).

Unos meses después y encontrándome grabando otra producción en «La Factoría», estudio de grabación que se encontraba en la Urbanización Vistasierra (El Molar – Madrid), apareció Dioni porque quería conocerme personalmente ya que era el compositor de la canción principal de su álbum. Muy simpático y amabilísimo. Nos tomamos un café en «La Ermita», un restaurante que estaba muy cerca del estudio.

Compartimos micrófono en algunas entrevistas en radio para la promoción del álbum y fue una experiencia interesante, tanto a nivel profesional como personal.

Una coincidencia, aunque ya sé que es muy común: ambos tenemos «Martín» como segundo apellido.
También he coincidido con el cantante «Guillermo Martín», coincidencia en nombre y apellido, para el que hice tres adaptaciones de uno de sus álbumes.
Y, como no, con mi amigo y colega, el compositor, músico y productor Gilberto Martín, con quien he llevado a cabo numerosas producciones en los últimos 19 años.  Todo esto lo contaré en otra historia.

CON UN PAR SÍ, PERO…
© Guillermo Albelo

Recordando aquello voy y me río
mejor eso que llorar con tremendo lío,
si ya no me queda ni «pa» un «bocata»
esto sí se llama meter la pata.

La gente pregunta ¿Qué tal en Río?
No te lo imaginas, querido amigo
Y tengo suerte si aún sigo vivo
Un mes de vicio y diez de suplicio.

Me encanta Brasil
no lo he de negar,
pero así no vuelvo más.

Ahora todos dicen ¡vaya tío!
y hasta un tal Sabina me canta
venga ya, venga ya.

Mogollón de amigos lo que tengo
de cuentas en Suiza nada,
nada hay, se acabó todo.

En un banco tomando el sol
vaya vida sana
mi talón de Aquiles fue ignorar
Que el que la hace la paga

La chica de Ipanema se hizo mi dueña
y por un buen precio me las enseña
revistas del corazón en las que salgo yo
¿Qué habrán visto en mi para armar este follón?

Me asombra la dureza con que me juzgan
Los que viven de opinar, esos que abundan
esos caballeros que usan corbata
y cuando hay que pagar se la desatan.

Son gente de bien
la crem de la crem
que se rasque el que se pique.

Ahora todos dicen ¡vaya tío!
y hasta un tal Sabina me canta
venga ya, venga ya.

Mogollón de amigos lo que tengo
de cuentas en Suiza nada,
nada hay, se acabó todo.

mi único vicio es comer
me encanta la pasta
la tortilla sabe mejor
si le echas un par.

Con un par sí, pero…
con un par…

¡Ay! Joaquín
ven p’a cá
Hazme un coro con decoro
porque aquí hay que estar al loro.

¡Ay! Joaquín
ven p’a cá
Dejaos de furgonetas
Yo prefiero ser poeta

 

Un momento con el Papa Benedicto XVI

Ciao a tutti

Era noviembre de 2006 y me encontraba con mi familia en Roma pasando unos día de vacaciones y también aprovechando para temas profesionales.

Concretamente era viernes día 3 de noviembre y habíamos estado primero visitando la zona de los Foros Imperiales.

Nos dirigimos hacia el Vaticano porque mis hijos querían visitar su museo y la Capilla Sixtina.  Elena y yo ya lo habíamos visitado en otras ocasiones y decidimos acompañarlos a la kilométrica cola para entrar al complejo museístico y después callejear por todo el barrio de Prati, ya que nos encanta la zona.

Con mi esposa Elena en la Plaza de San Pedro

LLegamos a la Via della Concilliazione y, de repente, oímos bullicio, unas sirenas y vimos que se empezó a armar un dispositivo de seguridad y nos preguntamos que estaba pasando pero, era evidente, venía el Papa Benedicto XVI  Apareció en su coche, fuertemente escoltado y pudimos verlo desde muy cerca, a menos de cinco metros.

No soy una persona religiosa pero aquel momento fue realmente mágico. Nunca hubiera esperado ver a «Su Santidad» tan cerca. Una gran casualidad que nos regaló la vida.

Grabé un video con mi vieja cámara de fotos y no tiene mucha calidad. Aún así quiero compartirla. La imagen es pequeña y de fondo he puesto «Crystal Waves», uno de mis temas instrumentales incluidos en el álbum «Universo Malabar».

El Pontífice venía de regreso de visitar la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y este el discurso que pronunció durante dicha visita.

Volviendo a ver el video me he dado cuenta de que estábamos situados casi delante del Auditorium della Concilliazione, en el que, el 13 de octubre de 2018, vimos un estupendo concierto del grupo AMERICA y también muy cerca de un restaurante en el que habíamos almorzado hacía unos años.

Volviendo al barrio de Prati, que mencioné antes, puedo decir que me he alojado en esa zona y es fantástica. Al menos no está plagado de turistas y se respira un ambiente más de ciudad normal. Es llano y fácil de caminar. Su nombre viene de los prados que había en la zona. Ya en época de Nerón se le denominó «Prata Neronis» o Prados de Nerón. Más tarde, en el medievo: «Prados de San Pedro» o «Prata Sancti Petri», por su cercanía a la basílica de San Pedro del Vaticano.

Después de todo ese emocionante día, acabamos cenando unas «papas» a la romana.

En otra ocasión nos había recibido en el Palacio Arzobispal de Nápoles otro «papable», el Cardenal Crescenzio Sepe  pero eso es algo que contaré en otra historia.

Roma es la Ciudad Eterna y la visitaría eternamente si no tuviera que morirme. ¡Que fastidio!

Arrivederci Roma

 

Christmas In New York

Siempre me ha gustado la Navidad y crear música para esa bonita época del año que, en mi caso, no asocio a compras, ni consumismo, ni nada parecido.

En 2014 quise componer una canción a la «Gran Manzana» en época navideña y así nació «Christmas In New York»

Una vez grabada y producida toda la música creí que estaría bien grabar igualmente un videoclip promocional de la canción y nos pusimos a trabajar en ello:

Primero grabamos una parte en mi estudio en Tenerife y conté con la participación de Ely Qurbelo (coros), Elizabeth Martín (Coros), Gilberto Martín (bajo), Javier Albelo (batería) y Samuel Trujillo (guitarra). Tambie´n con Steve Lowry en la supervisión de la letra en inglés. Eso en lo que a música se refiere. En cuanto a la filmación y la edición audiovisual, el engargado fue Christian Albelo. Un gran equipo.

Una vez terminada esa primera parte me desplacé a Kaunas, en Lituania, para asistir a un festival internacional de música con los artistas canarios Goyo Tavío y Juan López, de Tenerife y Lanzarote respectivamente.

Recien llegado de Kaunas y tras unos días de descanso, partimos para Nueva York el 13 de noviembre. LLegamos sobre las tres de la tarde pero entre control de pasaportes y aduanas más el traslado a Manhattan, llegamos al hotel a las 6 de la tarde.

Por cierto, el conductor que nos llevó hasta la 8ª avenida era dominicano y su abuelo era de Tenerife. Muy amable y servicio perfecto. Una de las historias que cuento en «Canarios por el Mundo»

El videoclip comienza con unas tomas desde el vehículo cuando estábamos llegando al centro.

Esa misma noche y en los días siguientes, grabamos en Times Square, Liberty Island, Central Park, Rockefeller Center, en el interior de los grandes almacenes Macy’s, por fuera del Radio City Music Hall y otros muchos sitios emblemáticos de la ciudad. Laborioso pero divertido.

También en el propio hall del hotel en el que nos alojábamos en la que, empecé a preguntar a los huéspedes que había en la cafetería, desayunando y en el propio hall, si querían participar en la grabación de videoclip.

Respondieron positivamente cuatro amables damas estadounidenses que también se encontraban pasando unos días allí y se unió la Relaciones Públicas del Hotel, a la izquierda en la foto. Todas afinaban y cantaban muy bien.

Toda la grabación fue una gran experiencia y agradezco a mi esposa Elena, encargada de la producción y asistencia  y a mi hijo Christian, en las labores de filmación, la paciencia y el esfuerzo realizado realizado por ambos.

2014 – «Christmas In New York» – Voz solista: Guillermo Albelo

En 2016 grabamos de nuevo la canción pero esta vez con la voz solista de Jason Colannino. La canción se incluyó en el álbum «White Christmas In My Dreams» de nuestro grupo Etcétera.

2016 – «Christmas In New York» – Voz solista: Jason Colannino

Y como dice la canción: «…I rembember well our Christmas in New York»

Seres de luz

El 6 de febrero de 2013 fui sometido a una operación que me salvó la vida. Ingresé en el hospital el día 5 y me dieron el alta médica el día 17 del mismo mes.

Llegar a casa fue una maravilla después de tantos días hospitalizado y habiendo sido sometido a esa gran operación quirúrgica de más de seis horas de duración y con unos meses previos de radioterapia, quimioterapia en pastillas, transfusiones de sangre, inyecciones de hierro y muchos controles.

Mi casa me pareció el palacio del más rico de los jeques árabes. ¡Que alegría estar de vuelta!

Me recosté en el sofá del salón y me quedé allí descansando. Todavía me encontraba con poquísimas fuerzas y había bajado doce kilos. Yo siempre he sido delgado, así que estaba que daba pena.

Llegó la noche y le dije a mi esposa que yo me quedaba allí viendo la televisión un rato para despejarme la mente y también para no molestarla a ella, ya que estaba bastante dolorido y moviéndome en el sofá para intentar acomodarme.

Al final apagué la televisión y me quedé dormido. No sé cuanto tiempo pasaría pero de repente vi como, los que yo describiría como «Seres de Luz», por definirlos de alguna manera, me elevaron sobre el sofá y me quedé levitando entre ellos, como a la altura de sus brazos o lo que fuera que tuvieran.

Sentí una sensación de paz pero al mismo tiempo de angustia porque no poseía el control de lo que estaba pasando y no sé si estaba totalmente a gusto con aquello, aunque la sensación era como que estaban comentando sobre mí y comprobando que estaba bien.

Intenté llamar a Elena pero no podía articular palabra alguna. Finalmente sentí que hicieron que bajara flotando lentamente hasta quedar otra vez reposado sobre el asiento, tal como me había quedado dormido. En ese momento volví a intentar llamar a mi esposa y ahí si me oyó y me encontró bastante alterado y le conté lo que me había pasado.

Años atrás había tenido dos experiencias de supuestos «viajes astrales», también en casa, en los que pude ver mi cuerpo desde arriba, en una ocasión y en la otra como me desplazaba horizontalmente por la habitación como a medio metro del suelo.

Sinceramente no creo que fueran sueños porque las experiencias son totalmente diferentes y me ha pasado únicamente esas tres veces.

La última, la de esos seres de luces o como queramos llamarlos, es la que más me ha impresionado.

Parecían bastante altos, con cuerpos alargados y de ellos emanaba una luz blanquecina que iluminaba la habitación.

He buscado en internet imágenes que se pudieran aproximar a mi visión y lo más parecido o casi igual a lo que vi es esto

Y también similar es la siguiente imagen, perteneciente a esta historia

No soy seguidor de ninguna religión y soy muy escéptico ante todo todo esto, pero esta experiencia no la puedo explicar y era muy real.

Con Diego Maradona

En los encuentros que he tenido en Nápoles con Diego Armando Maradona Sinagra, hijo de Diego Armando Maradona, se me ocurren varios calificativos para definirlo como ser humano: sencillo, humilde, cercano, amable, generoso y simpático. Creo que también introvertido y, sin duda, una gran persona.

En dos de las fotos aparece Diego con las cantantes tinerfeñas Itziar Fernández y Raquel Iboléon, a las que yo acompañaba como director del programa de proyección exterior «Eurosingers», para la promoción internacional de artistas canarios.  Esas dos fotos las tomé yo y en las otras dos estoy con ambas cantantes en el Teatro Mediterráneo de Nápoles.

Diego nació en la ciudad del Vesubio en 1986, aunque está nacionalizado argentino.También se le conoce como Diego Maradona Jr. o Diego Sinagra, el apellido de su madre, Cristiana Sinagra.

Ha seguido los pasos de su padre pero en el futbol playa, deporte en el que ha ganado la liga de italia como parte del Napoli Beach Soccer. También la Supercopa. Igualmente ha participado en campeonatos europeos.

Foto: manteniendo una animada conversación con Diego.

Me comentaba: «Hola Guishe, que ganas de verte para poder hablar algo de «casteshano» y hablábamos de todo un poco. Hubo buena conexión desde el principio y guardo gratos recuerdos de él y del maravilloso festival «Il Pulcinella D’Oro», de canción clásica napolitana. Diego se encontraba allí apoyando el festival. La música es grande y universal y si además le unimos el deporte y las buenas causas, que voy a contar.

Festival de Música entre atentados

En diciembre de 2016 viajé a Estambul, la gran urbe turca y mayor ciudad de Europa. Era mi tercer viaje a la antigua Constantinopla (Constantino-Polis), aunque también había estado en otras ocasiones en el aeropuerto Ataturk como conexión hacia otras ciudades, tanto de Turquía como a Varna, en Bulgaria.

En esta ocasión me acompañaba el cantante tinerfeño Zebenzuí Martín y viajábamos desde el aeropuerto Tenerife Norte con escala en Madrid, para participar en el Festival Internacional de Música «Shining Stars». que se celebraba en el Leyla Opera Center

El día 10 de ese mismo mes de diciembre un doble atentado había ocasionado 44 muertos y algo más de 100 heridos.
Nosotros viajábamos la semana siguiente, el día 18 y esto provocó que empezáramos a preocuparnos, tanto los que viajábamos como nuestras familias.

El 17 de diciembre, un día antes de nuestro viaje, otro atentado provocó la muerte de 14 soldados turcos y 2o heridos en la ciudad de Kayseri.

Ante esta noticia llamé al cantante y le pregunté si seguíamos adelante con el viaje, ya que podría ser no muy seguro viajar en esas condiciones que se me antojaban peligrosas en cuanto íbamos a un festival internacional con participantes de muchos países y podíamos ser un blanco fácil. Finalmente decidimos seguir adelante con el viaje.

Al bajar del avión de Turkish Airlines, por cierto, excelente compañía, y llegar a la terminal a través del «finger», un primer control de policías de frontera, de paisano, que nos pedían el pasaporte. Yo pasé primero y, sin problemas, tras mirar detenidamente el documento, me dijo que siguiera.
Me quedé esperando a que dejaran pasar a mi compañero pero le retiraron el pasaporte y le dijeron que esperara allí un momento. Ante la situación, retrocedí y volví a hablar con el policía al que le expliqué que éramos músicos y que íbamos a un festival, ante lo cual me preguntó datos del sitio, nombre del director y otra información al certamen. Le ofrecí que llamara al director del festival desde mi teléfono pero me dijo que no era necesario.

En medio del «interrogatorio», el policía que estaba al lado también pedía los documentos a dos ciudadanos peruanos a los que oí hablar en español, pero que no sabían inglés y no entendían lo que le estaban preguntando. Tonto de mí, intercedí para ayudarlos y les traduje lo que les preguntaba. Dijeron que eran dueños de una agencia de viajes y que viajaban a Turquía para crear circuitos turísticos y concretar destinos y visitas para llevar grupos de su país. Me agradecieron mi ayuda pero nunca entendí como dos propietarios de una agencia de viaje no sabían hablar inglés y tampoco como pretendían comunicarse. ?????

Después pensé: ¿y si llegan a ser delincuentes, terroristas o a saber qué,…y el policía hubiera llegado a pensar que yo los conocía o pudiera formar parte de una supuesta banda? A veces es mejor seguir el camino y dejar que cada uno saque sus castañas del fuego, me dije, y más en la situación en la que estábamos en aquel momento.

Al final, el amable policía nos dejó pasar y me dijo que se fiaba de mí porque yo tenía cara de buena persona. Ese fue su filtro y, claro está, que ambos pasaportes estaban en regla y no tenía más que objetar.

Después de ese primer control, el segundo, el de «Paganini», en el que por un llamado «visado» (3 segundos de poner un cuño en el pasaporte) tienes que pagar 35 euros para posteriormente pasar el clásico control de pasaportes por parte de la policía.

Por fin terminamos de pasar todos los controles y salimos al hall que nos conducía hasta la salida de la terminal hacia la calle. Tanto dentro del aeropuerto, como fuera, había por todas partes policías y soldados fuertemente armados.

Al día siguiente de nuestra llegada, el embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov, fue asesinado.

Fotos: Con los participantes y miembros del jurado

El festival se celebraba el día 21 y, la noche anterior, el director del festival nos dijo que había recibido una llamada con amenazas de muerte para los participantes y que, por seguridad, el certamen se iba a llevar a cabo a puerta cerrada, es decir: sin público, salvo acompañantes. Y así fue.

El día 22 volvimos a casa y respiramos ya un poco más tranquilos cuando llegamos a Madrid y, a las pocas horas ya estábamos por fin en Tenerife para disfrutar de las fiestas navideñas en familia y del buen clima de mi isla.

Precisamente celebrando el fin de año con familiares y amigos nos llegó la noticia de otro nuevo atentado la misma noche del 31 de diciembre en el Club Reina, de Estambul con 39 muertos y 69 heridos.

Mientras unos lo único que saben es destruir y crear dolor, nosotros estuvimos allí compartiendo nuestra música con otros artistas de todo el Mundo, sin preguntarnos ni preocuparnos de cual era nuestra religión o a que partido político votábamos. No en vano, tenemos en nuestro haber dos importantes premios: «Premio de la Paz» y «Premio Hermanamiento de los Pueblos», fruto del buen hacer de un gran equipo que cada día, con su trabajo: crea, produce e interpreta música y establece vínculos culturales y de amistad con otras personas que son iguales que nosotros, sólo que viven en otros países, tienen otras tradiciones, religiones y hasta diferente color de piel pero que lo único que queremos y que quieren es que nos dejen vivir en paz.

Ah, me olvidaba: Segundo premio para Zebenzui Martín, pero eso ya es otra historia.

Universong – Premio Amable del Turismo

En otoño de 2016 recibí una importante comunicación del CIT (Centro de Iniciativas y Turismo) de Santa Cruz de Tenerife: Se había concedido el «Premio Amable del Turismo y Convivencia Ciudadana» al Universong – Festival Internacional de la Canción de las Islas Canarias, certamen musical que tengo el honor de dirigir desde 2001, año de su creación.

El 30 de noviembre de ese mismo año se procedió a la entrega de dichas distinciones a los cinco galardonados, elegidos entre 237 propuestas:

  • Manuel Luis Ramos, comandante de Binter Canarias
  • Hotel Tanausú
  • Servicio de Protección Turística (Prottur) de la Policía Local de Santa Cruz
  • Universong – Festival Internacional de la Canción de las Islas Canarias
  • Calínico-Hoteleros por Tenerife

El solemne acto tuvo lugar en el bellísimo Salón de Plenos del Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y para mí fue muy emocionante y un verdadero honor, recoger el premio como director del festival y presidente de Orfeum Organización de Festivales Europeos de Música.

Foto: con mi hijo Christian, para importante del festival, como ayudante de dirección y encargado de todo lo relativo a diseño, imagen, fotografía y video del Universong.

Foto: Con mi hijo Javier, parte importante del festival como encargado de comunicación y coordinador de producción del Universong.

Foto: Con mi hijo Christian y los miembros de la Junta Directiva de Orfeum – Organización de Festivales Europeos de Música: Goyo Tavío (Vicepresidente), Chema Muñoz (Vocal) y Elena García (Secretaria). 

Mi agradecimiento al gran equipo humano que hace posible la producción del festival Universong, a mis compañeros de la Junta Directiva, a los miembros del Jurado Internacional del Festival, a los municipios que han colaborado en su realización, a los medios de comunicación que lo han difundido, a todos los organismos, empresas y entidades patrocinadoras y por último a los más importantes: los participantes de más de 60 países que desde 2001 han venido a Tenerife a ofrecernos su talento interpretativo y se han llevado de nuestra isla el recuerdo de nuestra naturaleza, nuestro patrimonio histórico-artístico, nuestra cultura y tradiciones, nuestra gastronomía y la excelencia de nuestros establecimientos turísticos y el trato acogedor de todos tinerfeños.

Por último, gracias al CIT – Centro de Iniciativas y Turismo de Santa Cruz de Tenerife, por tan alta distinción.

Orfeum – Organización de Festivales Europeos de Música y todo el equipo de producción del Universong – Festival Internacional de la Canción de las Islas Canarias seguirá uniendo la Música y la Cultura al Turismo y seguirá haciendo llegar el nombre de Tenerife y de Canarias a todo el Mundo.

Ver noticia en prensa

 

 

Tres canarios y la Sirenita de Oro

El Festival de Benidorm celebró su primera edición en 1959 y la última en 2006, a la que asistí como invitado.

En esa última edición obtuvo el Primer Premio «La Decada Prodigiosa» y en 2005 la cantante madrileña Coral Segovia, hija de la famosa vedette Bebe Palmer. He tenido el placer de conocer a ambas e incluso Coral ha sido artista invitada en mi festival y he coincidido con ella en otros eventos musicales por esos mundos.

Foto: Con Coral Segovia

Foto: Mi esposa Elena con dos de las componentes de «La Decada Prodigiosa», una de ellas portando la «Sirenita de Oro»

Ese mismo año 2006 recibí también la «Sirenita de Oro» del Festival de Benidorm por mi labor al frente del Universong – Festival Internacional de la Canción de las Islas Canarias y  en 2002, mis compañeros Marta Solís y Lorenzo Suárez obtuvieron ese mismo galardón con su canción «Vida»

Somos, por tanto: Marta, Lorenzo y yo, los únicos artistas canarios que hemos recibido esa distinción y es un verdadero orgullo tener en nuestro haber ese mismo reconocimiento.

A Lorenzo me unen muchos años de amistad y de compartir nuestra música en los grupo «Aldebarán», «Jade» y «Salsarrica». Su madre fue mi profesora de música durante unos años. Un verdadero maestro de la guitarra y de lo que se proponga musicalmente.

Marta grabó su primera producción en mi estudio junto a Lorenzo y, posteriormente, todos sus ensayos se realizaban igualmente en las dependencias de Tabaiba Records. Mi hijo Javier Albelo era el batería del grupo que la acompañaba en los conciertos junto a Lorenzo y otros dos compañeros de mi grupo Etcétera: Yeray Zamorano y Alberto García.

Con mi amigo y colaborador José Luis Uribarri en el Hotel Melía Benidorm

Aquí está la gala completa del Festival de Benidorm 2006 en la que, además de los excelentes participantes, actuaron, como invitados, destacados artistas: José Luis Perales, Azúcar Moreno, Edurne, Sergio Dalma, Falete, Revólver, Hugo, Marcela Morelo y los canarios Nauzet y Sergio Rivero. Por cierto, con Nauzet y su productor Enrique, regresamos juntos a Tenerife.

Para él arreglé y produje, junto a mi colega Gilberto Martín, una versión rock de «Santa Cruz en Carnaval» para el carnaval 2007 de Santa Cruz de Tenerife.

Fue la última edición del Festival de Benidorm, hasta el momento, y allí estábamos Elena y yo como invitados. Gracias a Roberto y Paco, director y director artístico del certamen respectivamente,  por la experiencia y por dejarnos navegar los mares de la música junto a nuestra «Sirenita de Oro».

V Centenario de Funchal y allí estaba yo

Visité por primera vez Funchal, capital de Madeira (Portugal) el 21 de agosto de 2008 para mi asistencia al Festival «Vozes do Atlántico». Nos recogieron a mi esposa y a mí en el aeropuerto y después de desplazarnos primero hasta Santana para dejar el equipaje en el hotel, volvimos hasta la capital, donde nos esperaba la directora del festival y dos amigos y colegas italianos: el productor Rolando D’Angeli y la cantante Jonie Falcone, a quien había propuesto al festival como artista invitada.

Foto: Elena y yo a nuestra llegada a Funchal, en el Jardim Municipal

Aunque Funchal fue fundada en 1421 por João Gonçalves Zarco no se le concedió el estatus de ciudad hasta el 21 de agosto de 1508, por Cédula Real de Manuel I de Portugal.

El nombre de la ciudad procede de los hinojos silvestres («funcho», en la lengua de  Pessoa) y esta denominación viene de la época del descubrimiento. Supongo que si fuera una ciudad española se hubiera llamado «Hinojal» o «Hinojosa», si se hubieran basado en la misma planta para darle nombre a aquel bellísimo lugar.

Aunque lo contaré en otra historia, si quería comentar aquí que, dos días antes,  el 19 de agosto había llegado a Tenerife desde Vilnius (Lituania) vía Frankfurt y Madrid. Este último trayecto lo hice con la compañía Spanair sobre las dos de la tarde: Madrid-Barajas / Tenerife Norte.

Al día siguiente un avión de la misma compañía y concretamente el que realizaba el vuelo JK5022 a Gran Canaria, sufrió el fatal accidente que todos conocemos y en el que sólo hubo 18 supervivientes de las 172 personas que viajaban en el nave. Siempre he pensado si sería el mismo avión en el que el día anterior a la misma hora había volado yo desde el mismo aeropuerto Madrid – Barajas a Tenerife Norte. Mismo aeropuerto, misma compañía, misma hora pero el día anterior al accidente.

El 21 de agosto, a menos de 24 horas de esa terrible catástrofe me desplacé desde Tenerife Norte hasta Madeira, vía Gran Canaria y el primer vuelo fue en una avioneta de 16 plazas. Entre la psicosis por lo sucedido y ver que nos metían en una avioneta, nos pusimos algo nerviosos pero todo fue muy bien.

Tras este pequeño inciso y retomando la historia, tengo que decir que para mí fue realmente extraordinaria la coincidencia, dado que hacía ya unos cuantos años que quería conocer Madeira y allí estaba yo, justo el 21 de agosto de 2008, el día que se celebraba el V Centenario de la ciudad. Era el día perfecto para llegar por primera vez a Funchal.

Foto: Aviones del Ejercito del Aire portugués sobrevolaban la capital dibujando en el cielo «500».

Otros muchos actos conmemorativos y  entre ellos un desfile nocturno al que asistimos mi esposa Elena y yo, después de cenar con Hiolanda Vieira, la directora del festival,  acompañados por el gran productor Rolando D’Angeli (Italia) y las cantantes Jonie Falcone (Italia) y Andreia João Lopes (Portugal), que había sido la ganadora de la pasada edición y ese año participaba como artista invitada.

En la foto con Rolando, Jonie y Andreia

Fue un día memorable y una noche mejor aún en la vuelta al hotel en el microbús en el que nos llevó Ernesto, un simpático conductor sexagenario, a ritmo de música de Ottawan con «Hands Up» y otros grupos de la época. Muy divertido y participativo por nuestra parte, ya que no paramos de cantar durante todo el recorrido de los 40 kilómetros hasta el Hotel O Colmo, en el municipio de Santana, al que llegamos precisamente escuchando «Oye como va», de Santana, de la que este año he hecho la versión que puede oírse pulsando sobre el título de la canción.

V Centenario de Funchal y allí estábamos Elena y yo. ¡Qué suerte! Al VI Centenario no me comprometo. No sé si podré estar. Tengo la agenda bastante llena.

Primer premio y sin trofeo

En 1992 participé en el Festival de la Canción del Norte, en el municipio de Santa María de Guía en la isla de Gran Canaria. Era la primera vez que participaba en un certamen musical.

Había presentado  dos canciones y las dos habían pasado a la final y estaban entre las diez posibles ganadoras.

Uno de los temas era «Guíame», interpretado por la cantante lanzaroteña Begoña y el otro era «Como una paloma».

Acompañando a los intérpretes de las canciones, cuatro excelentes músicos tinerfeños: José Juan Rivero y Juan Carlos León (teclados), Miguel Díaz (batería) y Antonio Reyes (bajo).

Lo de «Guíame» era un poco un juego de palabras, ya que el certamen era en el municipio de Guía y el nombre del festival «De la Canción del Norte». El estribillo rezaba: «Guíame hasta el norte», como puede verse en la letra.

No tengo recuerdo sonoro de ninguna de las canciones en el festival pero de «Como una paloma» realicé una nueva producción un año más tarde para otro cantante, el gran canario Paco Guedes:

Adentrándonos en la historia del festival, en  la segunda edición, celebrada en 1971 obtuvo el Primer Premio uno de los canarios eurovisivos: Braulio, con su canción «Mi amigo el pastor»: Trofeo y 7.000 pesetas.
Hace tiempo, hablando con él, lo comentábamos.

Volviendo a 1992, finalizó la parte competitiva del festival y, mientras el jurado deliberaba, José Vélez, otro gran artista canario y también representante en Eurovisión, ofreció parte de su conocido repertorio, como artista invitado, al público que llenaba el campo de fútbol de La Atalaya.

Esa noche me acompañaba Elena, mi esposa y también se dieron un salto a la isla hermana mis amigas Cari y Loli, managers del grupo infantil «Rainbow» del cual yo era compositor y productor.

No sabía que iban a estar en el festival y quedé gratamente sorprendido, sobre todo cuando me dijeron en el «backstage», cuando esperábamos los resultados, que habían ido para ver que cara se me ponía cuando me dijeran que había sido el ganador, porque era tal su confianza en mí que estaban totalmente seguras que iba a obtener el primer premio, aún sin haber oído previamente el resto de canciones participantes.

Buenas amigas y colegas y además parece que eran fans de mi música. Yo no estaba tan seguro pero bueno, tenía mis ilusiones de poder ver mi canción entre las tres primeros clasificadas. Supongo que como el resto de compañeros que participaban.

Estaban también a nuestro lado los cuatro componentes del grupo para el que había arreglado las dos canciones y había acompañado las actuaciones de los dos cantantes que representaban mis composiciones en el festival, que, como ya dije, eran: José Juan, Juan Carlos, Antonio y Miguel, buenos amigos y el último de ellos también primo mío. Gran equipo.


Foto: A la espera de los resultados

Seguíamos en el backstage ya que para anunciar los ganadores y entregar los premios sólo llamaron al escenario a los intérpretes. Algunos intérpretes eran los propios autores de las canciones que competían, pero no era ese mi caso. Muchos nervios y finalmente oímos la voz del presentador, un conocido periodista de TVE en Canarias, que anunciaba:

«Pico de Oro» – Primer Premio del Festival – Canción original: «Como una paloma»  – compositor de la música y autor de la letra: Guillermo Albelo.
Premio: Trofeo «Pico de Oro» y 400.000 pesetas.

Y para el cantante:

«Premio a la Mejor Interpretación»: Trofeo y 100.000 pesetas.

Sólo lo oíamos ya que, desde donde estábamos, justo detrás del escenario, no podíamos ver lo que sucedía «sopra il palco», como dicen los italianos.

Me abrazaron y felicitaron mi esposa y mis dos fieles fans. Yo, sinceramente, me quedé un poco ipertérrito. Era la primera vez que me presentaba a un certamen musical y lo ganaba. Fue la primera parte del «shock». También un gran abrazo y felicitaciones con los componentes del grupo.

Pasaron unos minutos y esperábamos a pie de escalera a que bajara del escenario el intérprete, que había recogido los dos trofeos:
el mío, como ganador del festival, primer premio del certamen («Pico de Oro») y el suyo a la mejor interpretación del festival.

Cuando por fin bajó y llegó hasta mí portando los dos trofeos, lo abracé y felicité y le pregunté que cual era el mío. Sin el más mínimo atisbo de duda, me dijo literalmente: «los dos son míos». Esa fue la segunda parte del «shock» ya que su respuesta me dejó totalmente fuera de juego.

La cosa quedó ahí, ya que al día siguiente me iba a Madrid para pasar una semana y después de la cena que nos ofrecieron, nos fuimos a dormir y, temprano en la mañana, de vuelta a Tenerife con un verdadero sentimiento de tristeza y vacío. Lo único que me llevaba del festival era el cheque nominal que me había entregado personalmente el concejal de fiestas, su felicitación y también la del alcalde, no quedándome ninguna otra constancia testimonial, salvo las noticias en la prensa del archipiélago y algunas fotos que comparto aquí y que agradezco a Antonio Reyes, uno de los compañeros del grupo.

De vuelta desde Madrid llamé al cantante y le dije que quería hablar con él. Nos vimos esa misma mañana y le comenté lo que pensaba sobre lo que había pasado y le reclamé mi trofeo, que estaba otorgado al compositor y autor de la canción original ganadora.

Me ofreció una foto de mi propio trofeo, algo que, evidentemente, no acepté.

En la foto: Después del festival, los cuatro compañeros del grupo y los dos trofeos:
El de la izquierda correspondiente a la mejor interpretación y el más grande,
el mío, «Pico de Oro» – Primer Premio del Festival a la mejor canción original. 

El segundo premio fue para otro compositor tinerfeño y el tercero para un cantautor del mismo municipio en el que se celebraba el concurso. Ellos si tuvieron la suerte de poder mostrar sus trofeos en sus vitrinas.

No guardo rencor pero tenía que contar la historia, porque siempre me quedó ese sentimiento de tristeza, más por el hecho que por el pedazo de hojalata.  De todas formas la vida sigue y deseo que nos vaya bien a todos y que todos vayamos consiguiendo nuestras metas como resultado de nuestro esfuerzo, dedicación y tal vez hasta de talento, si lo tuviéramos. Hay un camino para cada uno, si sabemos encontrarlo. Lo que encontremos al final ya depende de los factores que acabo de mencionar y de otro muy importante: Tener suerte pero que, si llega ese instante, que te pille trabajando.

Desde entonces, el tiempo me ha regalado bellos momentos, numerosos reconocimientos en muchos países y ha llenado mi vida de música. Y como se dice que la música es un lenguaje universal, también lo es en el Universong  el festival internacional de música, que junto a un gran equipo, creé en 2001 y en el que han participado artistas de más de 60 países. Eso si es un premio de verdadero lujo. Gracias a la vida y no sigo más porque van a decir que tengo un «Pico de Oro» y como ya he contado, no es verdad.